El cierre de la delegación oficial que Naciones Unidas dispuso en España, después de casi catorce años de actividad diplomática ininterrumpida, abrió en Diciembre de 2004 un paréntesis en el sistema de relaciones que nuestro país mantenía con el órgano multilateral. Bien es cierto que la decisión de cerrar en esa fecha el centro de información de la ONU en España respondió al deseo de la Secretaría General de reducir los gastos corrientes en un momento de especial dificultad financiera, pero esta decisión alargó hasta Bruselas el único puente de comunicación directo que unía a la sociedad civil española y a la ONU. Y esto se produjo en el epicentro de decisiones de enorme trascendencia social como la participación en el conflicto de Irak, la retirada de las tropas españolas del escenario bélico o la promoción de la llamada “Alianza de Civilizaciones”.

Resulta especialmente duro comprender este cierre en un momento tan crucial en la vida de Naciones Unidas, metida en una profunda renovación sesenta años después de su creación y sometida a un acoso no declarado por su independencia y valor estratégico. Pero no por ello renunciamos al ideario de fecundar el espíritu de quienes, desde un país sacudido por el terrorismo en los últimos 40 años, ha sabido modernizarse sobre una plataforma de diálogo y tolerancia, que es ejemplo para muchos países en transición.

La reforma propuesta por la Asamblea General recientemente se encuentra en una situación de preocupante estancamiento, pese a que ninguno de los 191 Estados miembros se atreve a poner en duda la necesidad de reforzar el papel de la institución de las Naciones Unidas.

Son muchos los cambios que la ONU va a sufrir en los próximos años y meses. La necesidad de reforzar su sistema y de garantizar la representación de todos los pueblos del mundo hacen indispensable una acción sostenida de sus dirigentes, apoyados por los Estados que la sustentan.

 

Nuestra organización, AMIGOS DE NACIONES UNIDAS EN ESPAÑA, desempeña un papel de enlace entre las instituciones, las asociaciones y el conjunto de la sociedad civil con la Oficina de Información de la ONU en Bruselas desde hace ya cuatro años. Adscrita a la Agencia Española de Cooperación Internacional como organización para el Desarrollo (número  1.029), nuestra organización ha impartido el primer curso en España especializado en el sistema de Naciones Unidas.

Trabajamos desde la educación y la cooperación para mantener la Paz, el desarrollo y la divulgación de los Derechos Humanos. La ONU nació de una Guerra Mundial para crear y mantener la Paz y, con esa filosofía, trabajamos cada día aportando un poco de idealismo a nuestras acciones. Sin etiquetas, sin colores, sin partidos, agrupamos gentes de todas las ideas y procedencias que comparten estos fines.

Esta es nuestra ambiciosa y comprometida aspiración. Ese es nuestra filosofía, la única que ponemos como condición a los nuevos miembros. Nuestra única recompensa es el mantenimiento de la Paz; la defensa de los Derechos Humanos, la ampliación del "Global Compact" y el permanente respeto a la dignidad del Ser Humano. Desde esta sentencia, esperamos las adhesiones de nuevos miembros con las puertas abiertas. Esta es su casa, la casa de los pueblos, la casa de los Derechos Humanos, la casa de las Naciones Unidas, la casa de todos nosotros, quienes, con nuestro trabajo diario y nuestra aportación económica anual, hacemos posible que la ONU exista con todos los gobiernos, partidos, ideologías y creencias políticas y religiosas.

* AMIGOS DE NACIONES UNIDAS EN ESPAÑA (ANUES) está registrada en el Ministerio del Interior como organización no lucrativa con el número 167965ª e inscrita en el Registro de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, adscrito a la Agencia Española de Cooperación Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores..