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Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible |
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La Cumbre de Johannesburgo no ha sido ni la continuación de la Cumbre para la Tierra celebrada en Río ni la de la reciente Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada en Monterrey. Sin embargo, se ha basado en los logros de ambas conferencias, procurando al mismo tiempo conseguir los objetivos convenidos en conferencias anteriores. La situación mundial Un tercio de la población del mundo vive con un ingreso menor a dos dólares por día. Los patrones de producción y consumo continúan agotando los recursos naturales más rápidamente de lo que pueden ser repuestos. Tres cuartas partes de las reservas pesqueras mundiales son explotadas hasta sus límites de sostenibilidad o incluso más allá de los mismos. Los glaciares de montaña están derritiéndose lentamente y las selvas se han reducido durante la última década en una dimensión equivalente al territorio de Venezuela. Si toda la gente del mundo viviera como una persona promedio de los países con ingresos económicos altos, necesitaríamos 2,6 planetas adicionales para mantenernos a todos. Incluso en los niveles de consumo y producción actuales (en los que sólo el 15% de la población realiza el 56% del consumo total) estamos sobreexplotando la capacidad ecológica de la Tierra en un 25%. El coste de actuar es elevado, pero el coste de la pasividad es mucho mayor. Por ejemplo, cada año la degradación del suelo y la desertificación causan unos 4.200 millones de euros en daños y pérdidas. En cambio, el coste de prevenir la degradación supondría tan sólo 2.400 millones de euros por año. Aún así, ninguna suma de dinero puede restaurar la biodiversidad perdida ni recuperar especies vegetales y animales extintas. El proceso de negociación Debido a que los países se reúnen en bloques para negociar, los debates se desarrollan frecuentemente en torno a unas cuantas posiciones distintas: - Los países en vías de desarrollo están representados por el Grupo de los 77 y China (este grupo, de hecho engloba a 133 Estados miembros). El llamado G-77 suele adoptar una posición común sobre las principales cuestiones económicas, pero dentro del Grupo hay subgrupos regionales, particularmente para Africa, para Latinoamérica (El Grupo de Río) y para los países que forman la Alianza de Pequeños Estados Insulares. Actualmente, Venezuela tiene la presidencia del Grupo de los 77 y habla por todos los miembros del Grupo en las negociaciones. - Los países desarrollados también han formado grupos de negociación. Los miembros de la Unión Europea normalmente adoptan una postura común. Además, algunos países de Europa central y oriental pueden asociarse en algunas circunstancias con la Unión Europea. En la Cumbre, Dinamarca, que tiene la presidencia de la Unión Europea, representó a esos países. Suiza, que es todavía un Estado observador, partició a título individual, como también Noruega. Otro grupo, más informal en cuanto a sus alianzas, es el de los países JUSCANZ (por sus siglas en inglés) compuesto por Japón, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. El Proyecto del Plan de Ejecución El proyecto del plan de ejecución aborda ocho grandes áreas en las que se deben emprender acciones: 1. la erradicación de la pobreza; 2. la modificación de los patrones de consumo y producción insostenibles; 3. los recursos naturales y los ecosistemas; 4. el afrontamiento de la globalización; 5. la salud y el desarrollo sostenible; 6. los Pequeños Estados Insulares en vías de desarrollo; 7. Africa y otras regiones; y por último, 8. los medios para la ejecución. Muchas de las consideraciones del documento no son nuevas: representan las reflexiones más recientes extraídas de los numerosos procesos de negociación previos a la Cumbre. Por ejemplo, gran parte del texto sobre agua y saneamiento es el resultado directo de una importante reunión sobre el agua dulce realizada en Bonn, Alemania, en diciembre del año pasado. Algunos elementos se han extraído del mismo Programa21 y de los resultados de la Cumbre del Milenio, así como de otras conferencias importantes de la ONU de la última década y de múltiples acuerdos multilaterales sobre medio ambiente. Acuerdos logrados Según las reglas de las negociaciones, no se considera que hay acuerdo hasta que la totalidad de la negociación ha sido acordada. Sin embargo, con anterioridad a la Cumbre, algunas de las negociaciones ya habían sido convenidas por los gobiernos: - Reafirmar su compromiso para la puesta en marcha del Programa21. - Reducir el número de personas que carecen de acceso al agua potable (1.200 millones) y al saneamiento apropiado (2.400 millones). Ya se ha alcanzado un consenso sobre la necesidad de que los gobiernos desarrollen una gestión integral de las fuentes de agua, así como planes de eficiencia en el uso del agua antes del año 2005. Los objetivos principales son el desarrollo de sistemas de saneamiento adecuado en los hograes y la mejora del saneamiento en las instituciones públicas, especialmente en las escuelas. - Aumentar el acceso a los servicios de energía, como la electricidad, para los más de 2.000 millones de personas que aún carecen de ellos. También se ha acordado la necesidad de mejorar la eficiencia del uso de la energía y de incrementar el uso de fuentes renovables de energía. - Brindar servicios básicos de salud a todos, mejorando el acceso a medicamentos esenciales y servicios de vacunación y reduciendo las amenazas ambientales a la salud. Los gobiernos también acordaron cumplir con su compromiso de apoyar al Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria y de trabajar para la reducción de las enfermedades respiratorias, lo que lleva incluso a eliminar gradualmente el plomo de gasolinas y pinturas y a facilitar el acceso a energías más limpias. - Actuar inmediatamente para prevenir la tala ilegal y el comercio de productos forestales, y apoyar la conservación de la biodiversidad, en particular a través de la canalización apropiada de recursos financieros y tecnología, en los países en vías de desarrollo. - Prevenir el tráfico ilícito internacional de productos químicos y desechos peligrosos y desarrollar una mejor estrategia internacional para su gestión. - Proteger y administrar los recursos marinos a través de la aplicación de criterios de protección de ecosistemas, y de desarrollo sostenible de la acuicultura. Temas de debate El tema fundamental de la Cumbre fue en qué medida el mundo puede cambiar de rumbo y lograr un futuro sostenible, lo que abarca muchas otras cuestiones, como la pobreza, el agua dulce, el saneamiento, la agricultura, la desertificación y la energía. Esto se relaciona con el empleo, la salud y la educación, los océanos, los bosques, las sequías y la atmósfera. También fueron objeto de especial discusión los problemas especiales a los que hacen frente Africa y los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo, el compromiso de alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio antes del año 2015, y la promoción de diferentes formas de vida que puedan poner fin a los excesos de producción y consumo. Agua y saneamiento Pese a que el acceso al agua dulce se da por hecho en muchos lugares, este es muy difícil para los 1100 millones de personas (el 18% de la población mundial) que carecen de acceso al agua potable. Además, hay otros 2400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado. Aproximadamente la mitad del agua de los sistemas de suministro de agua potable del mundo en vías de desarrollo se pierde por filtraciones, conexiones ilícitas y vandalismo. A medida que la población crece y aumentan los ingresos se necesita más agua, que se transforma en un elemento esencial del desarrollo. Pero este aumento del consumo hace al mismo tiempo peligrar el desarrollo, ya que en algunas zonas, la extracción de agua ha tenido consecuencias devastadoras sobre el medio ambiente. Las aguas subterráneas de muchas regiones del mundo se reducen constantemente y algunos ríos, como el Colorado en el oeste de los Estados Unidos y el Amarillo en China, se secan antes de llegar al mar. Energía Dos mil millones de personas (un tercio de la población mundial) no tienen acceso a los servicios modernos de energía. Las preocupaciones acerca de las actuales políticas energéticas se concentran en los efectos ambientales y la evidencia de que los servicios modernos de suministro de energía no son accesibles a todo el mundo. Por otra parte, la energía es al mismo tiempo una solución y un problema para el desarrollo sostenible: hace posible el desarrollo pero es una de las principales fuentes de contaminación del aire y la causa de otros daños a la salud del hombre y al medio ambiente. Salud Las propuestas para la Cumbre de Johannesburgo que se estudiaron incluyeron medidas como: considerar acciones en materia de salud en las políticas y los programas para el desarrollo sostenible; fortalecer la prestación de servicios básicos de salud; aumentar los esfuerzos para erradicar la malaria, la tuberculosis, el dengue y otras enfermedades apoyándose en estrategias ambientales responsables, disminuir los efectos sobre la salud relacionados con las prácticas tradicionales para cocinar y calentarse; fomentar el uso de combustibles más limpios; mejorar el acceso al agua de buena calidad y a su saneamiento; apoyar los esfuerzos para combatir el VIH/SIDA; y asegurar los derechos de propiedad intelectual para la medicina tradicional. Productividad agrícola Los beneficios económicos de reducir el número de personas que sufren de hambre, permitiéndoles ser más productivos, están en el orden de los 120 mil millones de dólares al año, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). No obstante, según estos cálculos, solamente se requieren anualmente 24 mil millones de dólares adicionales de inversiones públicas en agricultura y desarrollo rural para reducir en un 50% el hambre en el mundo. Se proponen inversiones para, entre otras cosas, impulsar una gestión integral del uso de tierras y agua, la administración de los ecosistemas marinos y de los bosques, y la conservación de la biodiversidad. Biodiversidad y gestión de los ecosistemas Por una parte, la degradación ambiental puede ser causada por la pobreza, ya que la gente y las naciones pobres se ven forzadas a dar prioridad a las necesidades de supervivencia a corto plazo y no a la preservación de recursos a largo plazo. Al otro lado del espectro, en los países ricos, la degradación de los sistemas es el resultado, muchas veces, de patrones de consumo insostenibles que utilizan cantidades excesivas de recursos naturales y generan grandes cantidades de desperdicios. La lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente van de la mano, particularmente en las zonas rurales de los países en vías de desarrollo. Una mejor explotación de la tierra produce una provisión estable de alimentos. Visto que el 50 por ciento de la madera recolectada en Africa se utiliza como leña, el desarrollo de mejores fuentes de energía ayudaría a preservar los bosques. Se debe, pues, buscar maneras para que la población valore la importancia de proteger los recursos naturales, especialmente en los países pobres. La humanidad debe poder beneficiarse de la protección de las especies en peligro, por ejemplo a través del turismo, en lugar de cazarlas. Más información / Referencias Cumbre de Johannesburgo: http://www.un.org/spanish/conferences/wssd/ Programa21: http://www.onu.org/documentos/conferencias/1992/rio/agenda21.htm |
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